sábado 30 de mayo de 2009

Ser de izquierdas hasta el fin.

Fue una gran fiesta.
Dieciocho mil personas llenaron el Madison Square Garden para celebrar los primeros 90 años de vida de Pete Seeger.
El legendario cantante de folk es una historia viviente de las luchas populares del siglo XX por los derechos de los trabajadores, los derechos civiles, el medio ambiente y la paz. En el escenario se sucedieron actuaciones y homenajes poderosos y apasionados, que resaltaron la huella duradera que Seeger imprimió en nuestra sociedad.
Bruce Springsteen abrió su actuación con un homenaje a Pete, diciendo “Cuando Pete y yo viajamos a Washington para la asunción del Presidente Obama, me contó toda la historia de ‘Venceremos’, cómo pasó de ser una canción del movimiento obrero a ser adoptada por el movimiento por los derechos civiles, gracias a la inspiración de Pete.FUENTE

En las plazas de la ciudad,

bajo la sombra del campanario,
en la oficina de socorro, vi a mi pueblo.
Mientras esperaban de pie, hambrientos,
yo me paré ahí silbando,
esta tierra fue hecha para tí y para mí.
Un alto muro trató de detenerme.
Un cartel enorme allí decía “propiedad privada”,
pero del otro lado no decía nada.
Ese lado fue hecho para tí y para mí.
(Pete Seeger)

http://www.youtube.com/view_play_list?p=E5CAAF1474592C48&search_query=pete+seeger+90+a%C3%B1os


miércoles 27 de mayo de 2009

La palabra MIERDA.

fuente imagen de Fontanarrosa
El uso de la palabra MIERDA es una cuestión de
educación, ya que nadie puede negar que la usamos para múltiples circunstancias relacionadas con muchísimas cosas, por ejemplo:

  • Ubicación Geográfica: Andate a la MIERDA
  • Adjetivo calificativo: Sos una MIERDA
  • Momento de escepticismo: No te creo ni MIERDA
  • Deseo de venganza: Lo voy a hacer MIERDA
  • Accidente: Se hizo MIERDA
  • Efecto Visual: No se ve una MIERDA
  • Sensación olfatoria : Huele a MIERDA
  • Deseo al despedirnos: Vayanse a la MIERDA!!!
  • Especulación del conocimiento : Que MIERDA es eso?
  • Momento de sorpresa : A LA... MIERDA !!!
  • Actitud de resentimiento: No me regaló una MIERDA.
  • Sensación gustativa : Esto tiene gusto a MIERDA
  • Acto de impotencia : No se me para esta MIERDA!!!
  • Deseo de ánimo : Apurate con esa MIERDA!!!
  • Situación de desorden : Todo está hecho una MIERDA.
  • Rechazo despectivo : Que se cree la MIERDA esa?
  • Situación alquimista : Todo lo que toca se vuelve MIERDA.

¿Como nos arreglaríamos sin esta palabra?
FUENTE

miércoles 20 de mayo de 2009

Un día de campo

fuente imagen
Por Mempo Giardinelli

La escena, en la pampa santafesina, entre Esperanza y Rafaela, el domingo pasado. Grupo de amigos, asado criollo, recuerdos de adolescencia y los niños que disfrutan montando caballos mansos, petisos amistosos.

A lo lejos se ven distintas parcelas alambradas: en los campos más verdes la previsible soja, en otros amarillean maíces viejos esperando arados o siembra directa, y hay rollos de alfalfa aquí y allá para el ganado.

En los potreros cercanos, un centenar de vacas holando de ubres rebosantes camina cansinamente hacia el tambo, a unos 500 metros. Allá son ordeñadas y la leche se recoge en un enorme tanque refrigerado, el que todos los días –incluso los domingos, porque las vacas desconocen los humanos goces– es vaciado por un camión que viene a buscar el producto para llevarlo a las fábricas.

El cuadro es hermoso: ésa es la Argentina ideal que por generaciones hemos asimilado. Yo miro todo, además, con la nostalgia de los muchos veranos de infancia que pasé en Carlos Casares, provincia de Buenos Aires. Todos los años, entre diciembre y marzo, con el viejo Ford 40 de mi padre viajábamos desde el Chaco; hacíamos más de 1500 kilómetros en dos o tres días para visitar a la otra parte de mi familia, la mitad vasca y tehuelche de la que descendía mi madre. Entonces, allá, tíos y primos me ponían una boina y yo aprendía a ensillar, a montar y hasta a ordeñar.

Ahora, medio siglo después, siento la fuerte emoción de lo perdido mientras disfruto de la bucólica jornada, todo sol y otoño leve, en prudente silencio. Reglas de educación y urbanidad me imponen esta serena autocensura acerca de cuestiones agrarias.

Bastante más allá de los postres, como a las cinco de la tarde, llegan las facturas casi a la par de la larga tropa de vacas que pasa rumbo a otro potrero, aliviadas las ubres y arrejuntándose en el abrevadero para mitigar su sed.

Y con las facturas, el infaltable mate. Con toda diligencia, preparo un porongo de los grandes, busco una pava y, cuando la voy a llenar de agua, una voz me dice: “No, con esa agua no”. ¿Cómo no? “No, no es buena, es de pozo y aquí los pozos...” Ah, claro, digo yo con cara de “ah, claro, minga”. “Tiene arsénico, así que al mate lo tomamos con agua mineral, o de lluvia, cuando llueve”, me explican. Y alguien más diligente que yo toma la pava, la llena como corresponde y la deposita sobre las brasas, mientras la conversación general fluye, amable y discreta, como para llenar la tarde campestre de palabras adecuadas.

Yo miro hacia las vacas, ahí, arremolinadas en el bebedero, alimentado por una manguera gorda, como de una pulgada. Se turnan para beber, las vacas, mientras yo las miro y evoco el memorable texto de Tito Monterroso que glorifica a las vacas por todo lo que nos dan, pero a la vez que nos acusa por ser tan desagradecidos.

–¿Y ellas? –pregunto, aunque a media voz, como quien se da cuenta de que no debe preguntar lo que pregunta, y medio aflautadito como para que no se note que fui yo el que dijo lo que se dijo.

Tengo la sensación –la ilusión y la esperanza, en realidad– de que nadie se da cuenta. Y en efecto la tertulia continúa, o acaso es sólo una impresión mía y lo que pasa es que todos disimulan. La conversación y el mate ruedan sobre temas pavimentados, y aunque alguna mirada elocuente me reprime, yo sigo diciendo, aunque para mí nomás, que si esas vacas toman agua del bebedero, y el bebedero es llenado con agua de esa manguera que trae el agua del pozo, y ese pozo tiene agua con arsénico, capaz, digo yo, es sólo una conjetura, capaz, digo, capaz que el arsénico va a las vacas, y a la leche de las vacas, y obvio que a la carne de las vacas.

Pero a la vez me convenzo de que no –y esto me lo digo solito, como en un rezo íntimo, digamos–, no ha de ser así, soy un ignorante, ¿de dónde saqué yo que a las vacas se les sube el arsénico a la leche? ¿Eh, de dónde?

Del puro sentido común, quisiera decir. Pero me parece que hace rato que el sentido común es un desaparecido más en la Argentina.

Así que el lunes llamo por teléfono a un reconocido especialista en genética. Es un viejo amigo, que trabaja en programas de una importante universidad del interior asociada a una de Europa. Me responde que el arsénico es necesariamente asimilado por los animales y que se concentra en las grasas. Me informa que hay exportaciones argentinas que han sido devueltas por exceso de agroquímicos. Me dice... Agradezco y corto. Fue tan lindo el día de campo.

Gracias Carlos Vighi por el envio del texto.

lunes 18 de mayo de 2009

Peor que las mentiras.


Existen 3 tipos de frases hechas: Las estúpidas, las demagógicas y las peligrosas. Y estas últimas, te lo aseguro, son peores que las mentiras.

Incluso a personas a las que respeto, les escucho decir a menudo que hay que darle a la educación el lugar que se merece porque "Los chicos son el futuro del país". ¡Por favor! Los chicos no son el futuro de nada, son el presente de sus propias vidas. No les inventemos responsabilidades, no vinieron para eso.
¿Invertir en la educación porque los chicos son el futuro del país? Eso es horrible y egoísta, típico de adulto. Los chicos que hace 40 años eran el futuro del país, hoy se pasan todo el otoño dándole cuerda a su reloj. Entonces, si ya usaste tu cuota de cobardía dejando que el sistema te convierta en su esclavo, usá ahora lo que tengas de coraje para evitar que otros caigan en la trampa. No vinimos a servir a un país. La educación primaria y secundaria no se propone potenciar tus capacidades de creación. El estado sólo se dedica a EDUCARTE y FORMARTE y si sólo te quedás con eso, resultarás ser un autómata de 18 años capaz de encajar en las ocupaciones que al estado le interesa que encajes. De ahí viene "Los chicos son el futuro del país". El sistema necesita empleados, pero para ser empleado modelo necesitás una formación temprana. Absolutamente de nada te sirve el 80% de lo que aprendés en el colegio, de nada. Pero detrás de la cortina de la enseñanza te encontrás con el sentido de todo esto. El colegio te acostumbra a cumplir horarios, a usar uniforme, a trabajar en grupo, a llevarte tarea a tu casa, a respetar a la autoridad, a rendir cuentas. Y ¿Cuáles son los requisitos de un buen empleado? Cumplir horarios, usar uniforme, saber trabajar en grupo, ser capaz de hacer horas extras, respetar a los jefes, rendir cuentas... Mientras nos van enseñando a leer y escribir, nos van moldeando.


Si tenés 10 años y el estado y los medios y los adultos en general te consideran el "Futuro del país", simplemente desconfiá de ellos. No te quieren, no quieren que SEAS. Quieren que ENCAJES. Pero no los odies, la mayoría no es consciente de ésto, simplemente van repitiendo frases hechas que suenan bien: "El trabajo dignifica", "Lo primero es la salud", "Los chicos son el futuro del país". Cada una más peligrosa que la otra.
Si estás en el colegio te propongo lo siguiente: Concentrate en aprender sólo lo que te interese. El resto aprobalo copiándote en los exámenes y hablando elegante en los orales. Al sistema le alcanza con eso. Pero mientras tanto, cuestioná a la autoridad, respetala si realmente se lo merece, acercate sólo a lo que te motive, a lo que te despierte. Una película extraña equivale a horas y días de aula. La educación que realmente importa la tenés que buscar vos, no deposites toda tu confianza en el sistema escolar que a la larga te termina decepcionando.

Y por favor, si tenés un chico cerca, no le hables a futuro. No le adelantes preocupaciones. Si hoy le preguntás qué va a querer ser cuando sea grande, lo vas a distraer de lo que quiere ser ahora.

Fuente del texto.
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domingo 17 de mayo de 2009

CALL CENTERS

¿Quién habla?, en formato pdf

En los call centers la mayoría de los trabajadores y trabajadoras son jóvenes o muy jóvenes. De hecho, es uno de los pocos lugares en Argentina donde hoy se consigue trabajo y por eso ser operador/a de un call center es el “primer” trabajo para cientos, o miles. Han nacido en 1983 o unos años después, generacionalmente son jóvenes que portan la marca de ser los “hijos de la democracia”. Sus infancias hiperinflacionarias fueron rápidamente olvidadas gracias a una adolescencia nutrida del desenfado menemista, con la convicción de una convertibilidad a toda prueba y una moneda que, aun ficticia, lo hacía todo posible. La difusión social de los colegios privados para la clase media y media baja, los cursos de inglés al por mayor para saciar el espíritu primermundista de esos años y las drogas baratas fueron parte del ambiente. En esta secuencia, el fin de la secundaria, la salida al supuesto “mundo adulto” de esta “clase 1983” coincidió con el colapso de 2001. Tal vez entonces, sintieron lo catastrófico que podía resultar el cruce entre una casualidad biográfica y los destinos del país (como lo sintieron alguna vez –más dramáticamente– los pibes de Malvinas cuando se preguntaban en las islas: “¿Por qué tendré la puta mala suerte de haber nacido en el 62?”). Para amortiguar esa memoria inmediata, el mundo “psi” ofreció sus servicios. La crisis de 2001 estalló en las calles pero también en las casas, en los cuerpos y en los cerebros de muchos. Las pastillas que unos años antes eran la sustancia para bailar toda la noche se convirtieron en órdenes recetadas para evitar el pánico y la depresión. Los de aquel diciembre tal vez no hayan sido días que conmocionaron al mundo, pero sí en los que emergió una nueva Argentina. Después de la fiesta, se vino el bajón. Sin embargo, el trabajo que se le ofrece desde entonces a la clase 1983 –y a las que le siguen– sabe sacar provecho de esa realidad vivida, de los restos de ese primermundismo insuflado y trunco. El trabajo de la Argentina devaluada, pos 2001, consigue explotar las cualidades generacionales de la ciudadanía nacida en la democracia. Y los call centers lo logran de maravillas cuando reclutan a una clase media y media baja socializada cuando las expectativas, sin dudas, eran otras.

(Del libro
:QUIÉN HABLA.Lucha contra la esclavitud del alma en los Call Centers.)

La verdad sobre la influenza

MEXICO D.F.

Que no le digan, que no le mientan… aquí está TODA, TODA la VERDAD sobre la influenza porcina…

Todo lo que los otros callan y no quieren que tú sepas

Como periodista, es usual que de repente algún amigo o conocido se te acerque diciendo: “oye, tú que estás en eso ¿realmente cómo está todo?”

Y es que la sensación de que no nos están diciendo la verdad o que hay algo oculto es común sobre todo en casos especiales como este.

Mucha gente suele dudar casi por naturaleza de toda la información que nos digan los Gobiernos (sobre todo si no son partidarios de quien está en el poder).

Esto es muy explicable porque muchísimas veces hemos sido testigos de cómo los políticos nos mienten a sus gobernados una y otra vez.

Desde la muerte de Kennedy hasta la de Colosio, y desde la llegada del hombre a la luna a las crisis económicas mexicanas, el 11 de Septiembre y la guerra en Irak, existe la sensación de que frecuentemente nos ocultan información.

Y la verdad, sí, muchas veces parece evidente que así es.

Tal vez por eso, preferimos creer a los rumores y las versiones “no oficiales”.

En el caso de la epidemia de influenza porcina que afecta a México y parte del mundo, han surgido en pocas horas y días innumerables voces que dan su versión:

POR EJEMPLO, LAS QUE DUDAN DE LOS HECHOS:

- que no hay muertos y todo es un montaje

- que todo es un plan para aprobar leyes polémicas en lo oscurito del Congreso Mexicano

- que todo es para distraernos de la crisis económica mundial

- que todo es un plan de EU para hacer simulacros biológicos

- que es un virus que inventaron los narcos

- que es un virus que salió del Pentágono y se les perdió

- que esto es para ablandarnos y poder tomar medidas económicas y políticas que favorezcan a los intereses de los poderosos

O LAS QUE LOS EXAGERAN:

- que todo es más grave de lo que dicen y en realidad hay miles de muertos más

- que en realidad se trata de otra enfermedad secreta y no lo quieren decir

Algunos rumores tienen más lógica y sustento que otros. Sea como sea, son eso, rumores.

Lo interesante es que la gente DUDE de versiones que tienen datos duros y dan fuentes oficiales probadas pero crea con facilidad cualquier rumor que le diga cualquier hijo de vecino.

Con la mayor facilidad, esparcimos información sin confirmar sólo porque lo “oímos” por ahí.

Ok. Algunas veces, las fuentes oficiales tal vez no digan toda la verdad. Tal vez porque no conviene a sus intereses, tal vez para no crear pánico, en situaciones como estas, etc.

Pero ¡PRECISAMENTE la vacuna para eso, es que los ciudadanos estemos bien informados, tengamos criterio, sentido común, exijamos datos, evidencias, información dura!

La solución no es cambiar la información oficial por rumores, sino saldrá peor la “solución” que la “enfermedad”.

La solución es exigirle a todos evidencias, ser una sociedad demandante de información que no es floja para informarse sino diligente.

Mi recomendación es: duda, sé escéptico, pero también se inteligente.

¿Quieres estar bien informado?:

Ve noticiarios, lee uno, dos, tres, cuatro, periódicos. Coteja la información, compárala, analiza quién da evidencias, quién da datos serios, etc.

Si oyes un comentario en la radio o en la TV, o te llega por mail o de tu vecino: pregúntate ¿cuál es la fuente original de la información? ¿es una opinión, es un dato duro de alguna organización con credibilidad, es sólo un rumor?

Y no, no tengo la VERDAD sobre la influenza, yo desconfiaría de alguien que lo diga con tanta contundencia…

La verdad hay que buscarla, indagarla. Es responsabilidad de todos el exigirla y también el protegerla.

¿O no?

FUENTE y os recomiendo entrar si quereis pasar un rato ESTUPENDO con humor inteligente y reflexiones del menos común de los sentidos,el sentido común.


sábado 16 de mayo de 2009

La base visceral del racismo es resistente a la educación



Un experimento ilumina la raíz del prejuicio racial más inconsciente

El racismo que colonizó la Alemania de Hitler no tiene nada que ver con la biología, salvo por la metáfora del virus ideológico. Pero los neurólogos distinguen con claridad ese fenómeno racional de otro racismo inconsciente, similar a una fobia y producto de la evolución de nuestros ancestros. Un experimento psicológico con personas de varias etnias ilumina hoy una de las mayores fuentes de dolor y destrucción de la historia humana.
Kerry Kawakami y un equipo de las universidades norteamericanas de York, Yale y British Columbia presentan hoy los resultados en la revista Science. El experimento consiste en preguntar a un grupo de personas (por ejemplo, blancos) "cómo se sentirían si presenciaran tal o cual situación racista".
Y después someter a otro grupo distinto de blancos a esas mismas situaciones racistas en la vida real (una simulación con actores).
El resultado se deriva de comparar lo que la media de la gente dice con lo que la media de la gente hace ante la misma situación.
Los científicos dan este rodeo estadístico para evitar que los mismos sujetos que responden la pregunta tengan después que reaccionar ante la misma situación, un experimento que no diría nada útil.
Por ejemplo, los investigadores preguntan a un grupo de blancos (no-negros de varias etnias, en realidad) qué sentirían si otro blanco les dice "mira que es torpe ese puto negro". La mayoría (83%) asegura que se sentiría molesto y que eludiría la compañía del racista. Pero cuando otro grupo de blancos presencia la escena realmente, el 63% elige al racista como compañero para un trabajo.
Los psicólogos descartan que se trate de un caso masivo de cinismo. La mayor parte de los voluntarios muestra signos convincentes de haber asimilado realmente el resultado de décadas de educación, campañas cívicas y convivencia en las ciudades norteamericanas. Los autores creen que las opiniones antirracistas que manifestaron en las pruebas eran sinceras.
La interpretación de Eliot Smith, de la Universidad de Indiana, y Diane M. Mackie, de la de California en Santa Barbara, se basa en "las identidades múltiples". Todos oscilamos entre varias identidades posibles, y son las emociones, no la razón, las que delatan la identidad que predomina en cada situación.
Por ejemplo, si una mujer se siente feliz por el ascenso de una competidora en la empresa, es que su identidad de "mujer" domina sobre la de "individuo". De manera que, aunque piensen racionalmente lo contrario, los blancos tienden a adoptar emocionalmente la identidad de "blancos" ante una situación racista.
"El resultado no me sorprende", dice el presidente de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, Alberto Fernández de Liria. "Hay una distinción muy bien establecida entre el racismo como doctrina, al estilo del propugnado por Hitler, por ejemplo, y el racismo instintivo o visceral, más similar a una fobia. La diferencia entre los dos experimentos se debe a que, en las distancias cortas, son las emociones las que dominan".
"El racismo ha sido adaptativo en el pasado de la especie", prosigue el psiquiatra. "Por inaceptable que resulte en nuestro mundo, debemos entender que la aversión al extraño está enraizada en nuestra fisiología, tanto como la fobia a las serpientes, casi universal en la especie. Pero eso no quiere decir que la tendencia no sea reeducable. Sabemos que lo es, aunque con esfuerzo, y también conocemos la importancia de que los niños crezcan juntos".
"El resultado no es sorprendente", coincide su colega Pau Pérez, especializado en la cuestión. "La falta de reacción ante la situación racista de la vida real tiene explicaciones muy simples. La principal es que las reacciones emocionales primarias, las inmediatas, sólo se disparan al percibir una amenaza, y en este experimento no la hay". Pérez también subraya la inutilidad de ignorar el componente biológico del racismo.
"La respuesta defensiva a lo distinto es un mecanismo etológico fundamental [un comportamiento regulado por la evolución]. Si los experimentadores esperaban que la educación y la cultura hubieran suprimido esa respuesta fisiológica, realmente estaban pidiendo demasiado.
Pero la educación puede canalizar estas tendencias. Y más importantes aún son las experiencias comunes, que los niños compartan las aulas".

JAVIER SAMPEDRO - "El País" - Madrid - 9-Ene-2009

miércoles 13 de mayo de 2009

Cuando me muera quiero que me toquen cumbia.


  • Tapa del libro: “Cuando me muera quiero que me toquen cumbia”
  • Edición 2003
  • Autor: Cristian Alarcón
  • Fotografía: Alfredo Srur
  • Vidas de pibes chorros.
  • Investigación periodística de Silvina Seijas.
  • “(...) El traidor vive entre dos lealtades; vive en el doble sentido, en el disfraz. Debe fingir, permanecer en la tierra baldía de la perfidia, sostenido por los sueños imposibles de un futuro donde sus vilezas serán, por fin, recompensadas. Pero ¿de qué modo serán recompensadas en el futuro las vilezas del traidor?” RICARDO PIGLIA, Respiración Artificial
  • “Llamo violencia a una audacia en estado de reposo enamorada de los peligros. Se la distingue en una mirada, en una forma de caminar, en una sonrisa, y es en ustedes en quienes produce oleajes. Los desconcierta. Esta violencia es una calma que los agita.”

  • JEAN GENET, Diario del ladrón “Lo que caracteriza el concepto de aventura y lo distingue de todos los fragmentos de la vida (...) es el hecho de que algo aislado y accidental pueda responder a una necesidad y abrigar un sentido.” GEORGE SIMMEL, Sobre la aventura
  • PRÓLOGO.-Cuando llegué a la villa sólo sabía que en ese punto del conurbano norte, a unas quince cuadras de la estación de San Fernando, tras un crimen, nacía un nuevo ídolo pagano. Víctor Manuel “El Frente” Vital, diecisiete años, un ladrón acribillado por un cabo de la Bonaerense cuando gritaba refugiado bajo la mesa de un rancho que no tiraran, que se entregaba, se convirtió entre los sobrevivientes de su generación en un particular tipo de santo: lo consideraban tan poderoso como para torcer el destino de las balas y salvar a los pibes chorros de la metralla. Entre los trece y los diecisiete años el Frente robaba al tiempo que ganaba fama por su precocidad, por la generosidad con los botines conseguidos a punta de revólveres calibre 32, por preservar los viejos códigos de la delincuencia sepultados por la traición, y por ir siempre al frente. La vida de Víctor Vital, su muerte, y las de los sobrevivientes de las villas de esa porción del tercer cordón suburbano —la San Francisco, la 25 de mayo y La Esperanza—, son una incursión a un territorio al comienzo hostil, desconfiado como una criatura golpeada a la que se le acerca un desconocido. La invocación de su nombre fue casi el único pasaporte para acceder a los estrechos caminos, a los pequeños territorios internos, a los secretos y las verdades veladas, a la intensidad que se agita y bulle con ritmo de cumbia en esa zona que de lejos parece un barrio y de cerca es puro pasillo. Quizás hubiera sido mejor revelar la identidad de un asesino, la mecánica de un fusilamiento, un mensaje de la mafia, la red de poder de un policía corrupto, un crimen pasional cometido con una faca bien afilada. Detrás de cada uno de los personajes se podría ejercer la denuncia, seguir el rastro de la verdad jurídica, lo que los abogados llaman “autor del delito” y el periodismo «pruebas de los hechos». Pero me vi un día intentando torpemente respetar el ritmo bascular de los chicos ladrones de San Fernando, sentado durante horas en la misma esquina viendo cómo jugaban al fútbol y sancionaban a las patadas al mal zaguero central. Me vi sumergido en otro tipo de lenguaje y de tiempo, en otra manera de sobrevivir y de vivir hasta la propia muerte. Conocí la villa hasta llegar a sufrirla. Con el tiempo y el progreso del asfalto y la urbanización impuesta por el municipio, la villa San Francisco, y a sus costados norte la 25, y sur La Esperanza, se fueron convirtiendo en un barrio. Sobre el natural caos de la edificación no planificada se trazaron algunas calles y algunos ranchos desaparecieron bajo las topadoras para dar lugar al cemento y al orden. Pero la traza colonial sólo logra dar la impresión de un barrio con esas fachadas en las que a pesar de la pobreza se ha puesto esmero. Es una delantera amable de la villa: entre casa y casa, entre frente y frente, se abren los pasillos que llevan a los caseríos de los fondos. Detrás de cada zaguán se esconden las casillas de chapa mejoradas con improvisadas paredes de bloques o ladrillos. Justo entre la 25 y La Esperanza ha quedado intacta una porción de la vieja villa de ranchos encimados con cuatro pasillos internos. En uno de ellos, al que se entra por la calle General Pinto, a una cuadra de su casa, fue asesinado el Frente Vital la mañana del 6 de febrero de 1999. Muy de a poco el campo de acción en el lugar se fue ampliando para mí, abriéndose hasta dejarme entrar a los expendios de droga, a las casas de los ladrones más viejos y retirados, a los aguantaderos. Al principio sólo podía circular por la cuadra del Frente, sólo ver cómo, al llegar la hora de comer, las mujeres comenzaban a hacer una recolección sistematizada de préstamos entre los vecinos de siempre. Media taza de aceite de un rancho, un poco de arroz de otro, una cebolla, un precioso pedazo de carne más allá. Las madrazas en busca del faltante para resolver el hambre se cruzaban de vereda a vereda rescatando porciones a reciclar con una pericia que evidenciaba el entrenamiento en la faena de llenar la olla del día, la inmediata necesidad de saciar los estómagos de cada familia. Al Frente lo enterraron en una tumba del sector más pobre del cementerio de San Fernando, donde conviven los mausoleos señoriales de la entrada, y las pedestres sepulturas sobre la tierra. Adornados por flores de plástico, los muertos quedan como sembrados a lo largo de una planicie en la que resalta hoy la tumba de Víctor Vital. Resplandece entre las demás por las ofrendas. Grupos de chicos enfundados en sofisticados equipos de gimnasia y zapatillas galácticas se reúnen para compartir con el Frente la marihuana y la cerveza. Las ofrecen para pedirle protección. San Fernando es ese partido del conurbano bonaerense cuya estación del ferrocarril Mitre es casi la última antes de llegar a Tigre, a poco del Río de la Plata, entre Béccar y Carupá: es la zona del país donde la brecha entre pobres y ricos es abismal. La fortuna ajena parece al alcance de la mano: allí se da la maldita vecindad entre el hambre y la opulencia. A dos años de mi llegada al barrio, los chicos de la generación que creció sin el particular y cuestionable orden que defendía el Frente Vital, les roban a las ancianas y los niños del lugar. Buscan diez pesos para una próxima dosis de mentirosa altivez. Se conforman ya no con la reivindicación del propio ser al tomar por asalto el status prohibido de las marcas famosas sino con un paraíso artificial que da una bolsa de Poxirán o intoxicados con las pastillas diseñadas para calmar la angustia del perfecto pequeño burgués diluidas en el peor vino ofertado por el almacenero, al que tarde o temprano asaltarán, simplemente porque los tiempos han cambiado en contra nuestra y ya no hay ley, no hay iguales, no existe el milagro de la salvación. Como si él y su poderío místico incluyeran la condena y la salvación, el mito del Frente Vital me abrió la puerta a la obscena comprobación de que su muerte incluye su santificación y al mismo tiempo el final de una época. Esta historia intenta marcar, contar ese final y el comienzo de una era en la que ya no habrá un pibe chorro al que poder acudir cuando se busca protección ante el escarmiento del aparato policial, o de los traidores que asolan como el hambre la vida cotidiana de la villa.
SI TE INTERESA EL LIBRO , LO PUEDES ENCONTRAR LIBRE EN INTERNET , PERO SI NO PÍDEMELO EN LOS COMENTARIOS Y TE LO ENVÍO. Como dice Romina que me lo ha enviado(Gracias Romi), es un libro que "duele".

jueves 7 de mayo de 2009

EL HAMBRE TAMBIÉN ES TERROTISMO.

HAC CLIC EN LA IMAGEN PARA VER EN DETALLE.

miércoles 6 de mayo de 2009

Cuando La Peste es el asunto


Cuadro La Peste de Harnold Böcklin
Los miedos actuales, aún a pesar de ser actuales, no son nuevos. Y una de las grandes funciones históricas del arte ha sido la de "ahuyentar fantasmas": de alguna manera, la representación de la enfermedad, de la fealdad, de lo que horroriza y repugna, nos aleja de ello al convertirnos en espectadores. Si se hace público, se muestra, se saca al exterior, no nos puede afectar porque ya no podemos ocupar el papel de protagonistas, sería la peculiar lógica de este pensamiento. Hoy, una gripe extraña; hace siglos fueron enfermedades como la Peste Negra, la Gripe española o, más recientemente, el Sida las amenazas que artistas del calibre de Rubens, Brueghel, Goya, Munch, Böcklin o Haring plasmaron en sus lienzos, cual catárticos amuletos.
Lee este interesante artículo completo en
artelista.com

domingo 3 de mayo de 2009

Testamento de PINTI

Gracias Alicia Bermudez por el envio.
fuente imagen

YO, hombre del medio pelo argentino, en mis cabales y absolutamente responsable del momento que me toca morir, digo,vivir, dejo todo mi agradecimiento a las fuerzas vivas, muy vivas, yo diría avivadas, que me gobernaron con total falta de respeto e idoneidad profesional.
A los conservadores aristocráticos de la primera hora, les dejo un manual de Historia Argentina para que relean a ver dónde mierda dice que en una república democrática alguien puede creerse superior a los demás por cuestiones de linaje y casta, sobre todo, siendo hijos de inmigrantes como cualquiera, en nombre de esa prosapia trucha, con horrorosos latifundios dignos del peor señor feudal del medioevo en pleno siglo XX y cagarse en el pobre, insultándolo con una caridad que, en el 90% de los casos, es humillante e insuficiente.

A los correligionarios radicales les dejo una brújula para que, al saber dónde está el sur y dónde está el norte, sepan también definirse entre la izquierda y la derecha o el centro en vez de ser alternativamente pseudo-bolches o gorilas conservas.

A los distinguidos camaradas de las izquierdas argentinas les dejo un manual titulado "¿Qué Es la Clase Obrera?", con modelo para armar incluido, a ver si así pueden explicarse qué les faltó para lograr un puto voto del laburante que, ante la confusión de prédicas que iban desde el hermetismo intelectual a la declaración de guerra de guerrillas, prefirieron (y esto debe ser único en el mundo) votar a la derecha o apoyar dictaduras populistas.

A los compañeros peronistas les dejo un manual de la contradicción perpetua y fanática donde se explica cómo un movimiento populista que luchó contra el conservadurismo puede llegar a ser un movimiento conservador que acusa de populistas a los que luchan contra los conservadores y cómo se puede glorificar a Evita haciendo todo lo contrario de lo que hacía ella. También les dejo un bombo para que lo conviertan en shopping y un CD doble con canciones de Menem y música de Palito Ortega cantado por María Julia.

A los milicos que tengan menos espíritu de cuerpo.

Y a los curas que tengan menos cuerpo y más espíritu.

Y a las generaciones venideras sepan que hubo una vez un país rico, grande, lleno de buena gente al cual unos pocos pícaros avivados hundieron sin remedio.

ENRIQUE PINTI


sábado 2 de mayo de 2009

Esta gripe durará lo que dure en los informativos


Marc Siegel, especialista en gripe porcina; profesor de Medicina, Universidad de Nueva York.
"Esta gripe durará lo que dure en los informativos"

LLUÍS AMIGUET - 01/05/2009

Tengo 52 años y he vivido y estudiado unas cuantas pandemias: esta es de las suaves. La gripe porcina este año es benigna en todas partes menos en los medios, que sí contagian una epidemia de miedo más virulenta que nunca. Soy judío. Tengo 3 hijos pequeños y ningún temor.
Hoy he llevado a mis tres hijos al cole como cada mañana y he notado que el conductor del autobús al que saludo cada día antes de que salga de ruta tenía ojeras y cara de preocupación...
... Me ha dicho que se sentía mal, que tenía miedo de tener la gripe porcina...

¿Qué le ha dicho usted?

¡Que, por Dios, se dejara de virus y cuidara de la vida de mis hijos descansando bien para conducir! Y que si yo tuviera la mínima duda sobre la posibilidad de un contagio, no dejaría que mis hijos fueran al colegio.

Un buen argumento.

El pobre hombre sufría hipocondría causada por los medios de comunicación y esa gripe del miedo me preocupa más que la porcina. Y la están alimentando los estados: ¿Por qué tiene que salir todo un jefe de Estado a hablar por la tele de una vulgar gripe?

Es una oportunidad de lucirse.

Bastaría con un subsecretario; cualquier portavoz médico sería suficiente. Ese pánico irresponsable alimentado por las autoridades está causando mucho más daño que ningún virus y un enorme perjuicio económico en billones de dólares.

La economía mexicana está colapsada.

¡Y ni siquiera está claro que no viajar allí reduzca los contagios! ¡Pobre México! Mire, cuando uno va a México, la gripe porcina es, con mucho, la última en la lista de cosas por las que preocuparse.

¿Tan poco le preocupa esta gripe?

Es incluso más benigna de lo que imaginaba en un principio; está resultando suave: poco contagiosa y poco peligrosa.

Hay muertos.

Como cada año. Cada año la gripe causa miles de muertos sin que merezcan ni un segundo de televisión ni un titular ni siquiera en internet. Les pido que utilicen su circuito humano neuronal de la razón y el sentido común y bloqueen el centro neuronal del miedo que compartimos con los animales.

Ayúdenos, doctor.

Vayamos al epicentro de la pandemia: México DF tiene 20 millones de habitantes; pues bien: apenas ha habido un millar de casos.

Tal vez las autoridades mexicanas no han sido ni precisas ni eficaces.

¡Eso es otra barbaridad: afirmarlo alegremente así sin pruebas! ¡Qué linchamiento moral de todo un país sin más fundamento que los clichés y nuestra pretendida superioridad! Ya veremos quién se ha equivocado.

¿No cree que ha habido mala gestión de la pandemia en sus inicios mexicanos?

No lo sé. Simplemente no lo sé. Y tampoco creo que nadie lo sepa ahora mismo. Me parece injusto que se dé esa impresión sin contrastarla con datos. Lo sabremos más adelante cuando la pandemia no salga en la tele y ya sólo nos interese a los especialistas.

Tal vez sean miles los infectados y los contagios hayan sido ocultados.

Incluso si fueran cinco veces más de lo que han declarado las autoridades, seguirían siendo estadísticamente inapreciables: cinco mil contagios sobre veinte millones. Adecue su temor a esa estimación estadística.

¿Esta gripe no le parece preocupante?

Desde luego no debemos ignorarla: hay que monitorizarla, controlarla y seguir su evolución, pero es de las benignas: ni siquiera superará a la de Hong Kong de 1968.

¿Podría transformarse en muy dañina?

El virus puede evolucionar a peor: eso es posible, pero no entra dentro de mis pronósticos y he estudiado muchas gripes. Este virus no aguanta más de dos contagios y ya está debilitado. Es una pandemia suave.

Con cobertura mediática virulenta.

Eso sí es preocupante: la propagación instantánea del virus del miedo a través de los medios nos está perjudicando más que la gripe. Lo realmente nuevo en este virus es esa cobertura que internet ha convertido en instantánea: ¿cuántas veces al día oímos la palabra gripe o la leemos?

Así no hay quien la olvide.

Esta gripe, la del 2009, durará lo que dure en las teles, radios y portadas de internet y de diarios. Poco a poco los programadores y directores verán que no da audiencia y la relegarán a espacios secundarios y al final no darán nada sobre ella.

¿Porcina es el nombre adecuado?

Está claro que proviene de los cerdos. Esta mañana yo estaba en la tele cuando un ciudadano nos ha enviado un correo: "Dice usted doctor que esta gripe viene del cerdo, tiene similitudes con la gripe aviar y se contagia entre humanos: ¿Eso significa que los cerdos por fin van a volar?"

Tiene gracia, pero no sé si ahora...

Al contrario: desdramaticemos. Sólo así eres capaz de actuar con acierto. El miedo es el que hace bajar la guardia. A ver: recuerde en todo momento que tenemos antivirales que funcionan y que estamos diseñando una vacuna sin problemas si es que al final hace falta. Más o menos como nos pasa cada año con las gripes.

¿Y si el virus se transforma y empeora?

En el peor de los casos, con quedarnos en casa un tiempo desactivaríamos con eficacia su propagación.

Se especula con un virus fabricado.

Si fuera un virus creado por terroristas sería más letal: se lo aseguro. Tampoco está concebido en un laboratorio multinacional: no sería tan benigno. No es tan diferente de otras gripes - muchas ni fueron noticia-de nuestra historia.