Mostrando entradas con la etiqueta Constituyente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Constituyente. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de julio de 2017

La Constituyente VÁ.

Por Carlos Aznárez .Director de Resumen Latinoamericano 26 julio 2017
fuente
Es evidente que el gobierno venezolano no se equivocó cuando decidió lanzar la convocatoria a votar por la realización de una Asamblea Constituyente. No sólo porque en su contenido está implícita una mayor participación de los sectores populares que siguen empujando el tren bolivariano, sino porque el enemigo local e internacional se ha dado cuenta que esa instancia significa el paso necesario para profundizar la Revolución. De allí que traten de impedirla: desde Donald Trump hasta sus aliados incondicionales de la Unión Europea no han dudado en exigirle al presidente Nicolás Maduro que desconvoque ese llamamiento estratégico. Ni qué decir de los amanuenses de los gobiernos de derecha latinoamericanos, representado entre otros por el cuarteto Macri-Temer-Cartes-Santos, que no han ahorrado munición gruesa para difamar todo lo que Venezuela ha venido construyendo en estos últimos 18 años. ¿Pero qué es lo que más molesta a todos ellos de esta Constituyente que indefectiblemente va? Antes que nada, que apuesta a la paz y esgrime la bandera de reconfigurar una perspectiva de diálogo nacional en el que a diferencia de otros procesos contaminados por la democracia burguesa, no sólo se hable con la “oposición”. Por supuesto que ni una palabra con quienes han demostrado un comportamiento fascista, asesinando indiscriminadamente a hombres y mujeres del pueblo, y cuyo destino debe ser la cárcel común, pero sí no dejar de conversar con aquellos que se advinieran a respetar las reglas del juego de la democracia participativa. La iniciativa que será votada masivamente el 30J aspira a convertir en sujetos principales de la nueva etapa revolucionaria, a las gentes del pueblo, a los pobladores de las comunas, a los habitantes de los barrios, a los y las estudiantes, campesinos y campesinas, afrodescendientes. Con todos ellos y ellas, que son quienes vienen poniendo el cuerpo día a día para sostener las enormes conquistas obtenidas desde 1999, se hace necesario encarar medidas radicales que apunten a cualificar aún más los avances obtenidos hasta ahora y diagramar el necesario camino hacia el socialismo. Esta Constituyente de ninguna manera suplantará a la actual y que fuera impulsada por Hugo Chávez, sino que reafirmará su vigencia incorporando aspectos sustanciales para atacar al terrorismo, al fascismo y al racismo que en los últimos meses se introdujeron como un virus tratando de minar los lazos de fraternidad y solidaridad social entre pobladores y vecinos. Lo hará a través de un proyecto de ley que otorgue amplios poderes a la Comisión por la Verdad, la Justicia y la Paz para que no haya impunidad frente a los crímenes cometidos a través de las “guarimbas” desestabilizadoras. La Constituyente va también a atacar las raíces de la guerra económica buscando de manera tajante terminar con la especulación, el desabastecimiento, la regulación de precios y los ataques contra la moneda nacional fomentada desde Colombia, contando con la complicidad de los colaboracionistas locales de la contrarrevolución. Además se reforzará la idea de que sea el poder popular de las Comunas y los Consejos Comunales socialistas quienes tomen la posta para que la burocracia no siga poniendo palos en la rueda al crecimiento revolucionario. Es en esas instancias populares donde militan quienes generan con su trabajo y su sacrificio la posibilidad de que Venezuela siga avanzando. La Constituyente también va para una franja importante de la clase media que adquirió conciencia de pueblo y de patria durante el transcurrir del proceso bolivariano. Será en ese marco de unidad popular en el que tocará defender y activar aún más las Misiones sociales, el acceso gratuito a la salud y a la educación, la victoria de una nación libre de analfabetismo o la construcción de un millón y medio de viviendas. Todo ello, logrado mientras se enfrentaba la más descomunal de las embestidas del imperialismo norteamericano y sus aliados, del terrorismo mediático y de la burguesía empresarial local que insiste en destruir a fuerza de violencia todo lo andado hasta el presente. No hay dudas de que esta semana se libra una nueva batalla en la historia de la lucha de clases. De un lado, quienes quisieran ver a Venezuela convertida en una colonia dependiente de Estados Unidos, país que a través del Comando Sur y la tristemente célebre Central de Inteligencia Americana ha planificado nuevas fórmulas de intervención tercerizada (como hicieran infructuosamente en Siria) para derrocar al gobierno legítimo de Nicolás Maduro. Para ello cuentan con sus cachorros de la OEA y sobre todo con ese exponente de la traición a la Patria Grande que es el Secretario Luis Almagro. Esta franja, denominada eufemísticamente “oposición”, no se conformaría, en caso de triunfar, con ocupar el gobierno y las instituciones sino que desplegarían un rencor y revanchismo tal que produciría un verdadero etnocidio. Odian a muerte al pobrerío, a los “negros”, “zambos” o “mulatos”, como suelen denominarlos despectivamente. A esa masa de la población que con la Revolución se ha dignificado. Es tal el desprecio a los diferentes que no dudarían en continuar con la tarea de resucitar -como lo han hecho en los últimos días- métodos medievales para asesinar mediante el fuego a quienes se les opongan. Muchos de los seguidores de Leopoldo López y Capriles son herederos de esa secta denominada “Tradición, Familia y Propiedad”, y se creen “cruzados” contra el “mal” que adjudican a los “herejes” bolivarianos. En sus rituales de horror portan cruces y hasta son bendecidos por sacerdotes o por ex presidentes como Aznar, Felipe González, Pastrana o el boliviano Tuto Quiroga. Son la Inquisición revivida en el siglo XXI, tan cruel y feroz como aquella que asoló Europa varios siglos atrás. Sin embargo, a los “demócratas” europeos, arropados por El País, el ABC o el resto de la prensa canalla, no parece conmoverlos. Es en función de esta realidad que se hace necesario evitar que esta turba mercenaria (de lúmpenes mercenarios y paramilitares, muchos de ellos llegados desde Colombia) logre su objetivo. Para ello el pueblo cuenta con una herramienta fundamental que hasta el presente no ha sido horadada: la unidad cívico militar sobre la que tanto insistiera e Comandante Chávez. Pero además, si hiciera falta, también están las milicias populares, las brigadas de Autodefensa, el Chavismo Bravío y el coraje de hombres y mujeres dispuestas a no ceder ni un paso a la reacción. “No hay retorno para nosotras y nosotros”, proclamó dos domingo atrás en Caracas, una mujer entrada en años, mientras hacía una larga cola para cumplir con el ensayo de votación. “Quienes llevamos a Chávez en el corazón vamos a defender a Maduro porque es uno de los nuestros”. Con esas palabras definía un sentimiento hecho carne en la mayoría de los y las bolivarianas. Ha costado mucho esfuerzo levantar este edificio revolucionario. Tanto como el dolor y el odio que ahora la derecha trata de inyectar en la población. Seguro que hay mucho para corregir en todo lo caminado, pero para quienes hace solo dos décadas vivían sumergidos en la miseria y en la represión de la Cuarta República, la Revolución Bolivariana les devolvió la autoestima y todos los derechos que le habían sido arrebatados. Se avanzó allí y se logró entusiasmar en el mismo sentido a otros países del continente latinoamericano y el rebote llegó hasta Europa. Precisamente, esa parte de la población, que sigue siendo mayoritaria, es la que el próximo domingo le gritará al mundo que “La Constituyente va y va. De todas maneras va!”.








Argentina apoya La Constituyente venezolana


¡¡¡Por la PAZ y la revolución, vamos con la Constituyente
La constituyente si va, Venezuela Corazón de América
Viviremos y venceremos!!!


Enviar adhesiones avamosconlaconstituyente@gmail.com

Primeras adhesiones:

Articulación Continental de Movimientos Sociales hacia el ALBA
ATTAC
Barricada TV
Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Autónoma
Congreso de los Pueblos de Colombia – Capítulo Argentina
Coordinadora Resistir y Luchar
Corriente Popular Juana Azurduy
Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía
Federación de Cooperativas Autogestionarias MOI
Frente Popular Darío Santillán
Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional
Frente Único Hombre Nuevo – Izquierda Revolucionaria
Grupo de Estudios sobre América Latina y el Caribe
Hagamos Lo Imposible
Juventud Guevarista
Movimiento Político y Social Marcha Patriótica – Capítulo Argentina
Movimiento Popular La Dignidad
Movimiento Popular Patria Grande
Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social
Movimiento Popular Seamos Libres
Movimiento Proyecto Popular
OLP-Simon Bolivar
Organización Social y Política Los Pibes
Resumen Latinoamericano
___________
Individuales
Stella Calloni (periodista y escritora)
Atilio Borón (politógo y escritor)
Norman Briski (actor y dramaturgo)
Vicente Zito Lema (poeta y escritor)
Jose Schullman (Liga Argentina por los Derechos del Hombre)
Graciela Masetti
Luis Morado

Venezuela Corazón de Nuestra América, 
La Constituyente late en nuestros pueblos 

Este 30 de julio en Venezuela se da una batalla con repercusión en todo el continente Nuestro Americano y los movimientos populares no podemos quedarnos inmóviles. 
La Constituyente es la herramienta democrática para defender y promover la paz frente a los sectores fascistas internacionales y locales que intentan violar la autodeterminación de este pueblo libre y soberano. Una Herramienta para defender y profundizar esta revolución que viene dando batalla hace 19 años. 

La constituyente no solo es un freno a la violencia fascista y lacaya, sino que es un ejemplo de empoderamiento popular, una expresión del pleno ejercicio de poder de la gente que participa, discute y decide el rumbo del país, pueblo bravío que junto a su presidente Nicolás Maduro vienen librando heroicamente una guerra multidimensional de cuarta generación creada en los laboratorios golpistas de la CIA. 

En momentos difíciles como los que estamos atravesando en toda la Patria Grande, donde los amigos y aliados de antaño, de las épocas victoriosas, saltan la cerca para criticar desde la abstracta pureza, los movimientos populares del continente seguimos hombro a hombro defendiendo la revolución bolivariana. Sabemos muy bien que es en estos momentos cuando los pueblos demuestran sus más grandes gestos libertadores, y no tenemos dudas de que los y las venezolanas lo vienen haciendo, nos toca a los pueblos hermanos seguir denunciando las barbaridades de la derecha fascista que nunca saldrán en los grandes medios, nos toca movilizarnos para demostrar que el proyecto bolivariano sigue ardiendo en nuestros corazones, nos toca asumir la Constituyente en cada porción de tierra del Avya yala. 

Porque Venezuela es el corazón de este momento histórico, allí late el proyecto de integración revolucionario para lograr la segunda y definitiva independencia, decimos que “Venezuela es el corazón de América”. Se hace imprescindible que podamos llevar el ejemplo de este proceso a todo el continente para que la próxima Constituyente sea para fundar la nueva institucionalidad de la Patria Grande, plurinacional, descolonizada, feminista y socialista. 

Diversas organizaciones y personalidades políticas y sociales de Argentina seguimos levantando las banderas del Comandante Chávez, nos solidarizamos con el pueblo venezolano y defendemos el gobierno legítimo de Nicolás Maduro. Es por todo esto que lanzamos la campaña “Venezuela Corazón de América“y convocamos a todas las organizaciones y movimientos de la Patria Grande toda a manifestarse en apoyo a La Constituyente a través de manifestaciones en la calle, con actividades, creaciones artísticas y culturales. También llamamos a dar la batalla en las redes sociales, escenario de disputa y creación de matrices de opinión para el provecho de la estrategia imperialista.

domingo, 16 de julio de 2017

Con el mazo dando

Cabello: ¡Aquí la mayoría es el pueblo y no la ilusión mediática de la oposición!