viernes, 18 de julio de 2008

El mal llamado “Paro del campo”.

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Gracias Carlos Vighi por el artículo.

Declaración del Movimiento Campesino de Santiago del Estero sobre el mal llamado “Paro del campo”.


(Por MATIAS LENNIE)
Miles y miles de familias campesinas y pequeñas producciones de la argentina no damos la representatividad ni a la
FAA ni a la CRA.¿Ahora se preocupan de nosotros, luego que nos mandaron a tipos como los hermanos Lóndero a Quimilí y a Campo Gallo?¿Ahora dicen estar preocupados por nuestra desaparición? nosotros estamos bien organizados, no necesitamos ni de FAA, ni de CRA, ellos han traicionado el proyecto de produccion de alimentos diversificado en argentina, ellos han venido al chaco argentino con armas en las manos para desalojarnos?¿retenciones, control estatal de las exportaciones (monopolio de la junta nacional de granos) o reino del ‘mercado’?La actitud de los señores dueños de la tierra de la Argentina no deja de sorprender por su reiterada e inveterada audacia en la defensa de sus bolsillos, con una hipocresía digna de los mejores falsarios de la historia. El aumento gradual de las retenciones y en particular las correspondientes a la soja ha disparado a la ‘lucha’ a la sempiterna antisolidaria oligarquía terrateniente nacida en nuestro país. La acompaña una vez más la desorientada Federación Agraria Argentina, que hace años no se atreve a separase de los oligarcas y hacer un planteo digno de reclamo de tierras, de límites a la extensión de los latifundios, de cese y recuperación de las enormes cantidades de tierras extranjerizadas y de cambio general de la política agropecuaria. Durante el largo ciclo de la convertibilidad y de la expansión de la sojización, la FAA miró para otro lado, dejando hacer al ‘mercado’ y al modelo neoliberal que se cargó casi 300.000 productores pequeños y medianos, la mayoría de ellos afiliados a ella.
Hace apenas poco tiempo se atrevió a cuestionar los lineamientos de la Argentina sojera pergeñada por
Henry Kissinger, el grupo Perriaux, la SRA, AAPRESID, Cargill, Monsanto, Dreyfus, la FAUBA, Clarín Rural, Urquía y demás demiurgos de la recolonización nacional. De tal manera, el tránsito de la Argentina industrial tecnológica y científica existente entre 1945 a 1989, a la Argentina factoría agro-exportadora actual, contó -luego de la Marcha Federal de 1994- con la mirada complaciente de la FAA. Esta política permitió la devastación de los pequeños y medianos productores y el tránsito de una producción centrada en el desarrollo de alimentos en gran cantidad y de gran calidad, hacia un ‘campo’ que produce forraje barato -’pasto soja’- para vender a China, India y la UE subsidiando de tal forma la industrialización de estos países a costa de nuestra industrialización, nuestra producción lechera, ganadera, porcina, frutal, hortícola, ovina y regional.
Se repite el modelo de siempre en el campo, donde la SRA -la vieja oligarquía terrateniente- se opone a cualquier control por parte del Estado de su tasa de ganancia lograda a costa del esfuerzo de toda la nación y en particular, mediante el monopolio absoluto de la renta agraria por su dominio total sobre las tierras existentes en la nación. Lo reiteramos una vez más,
oligarquía terrateniente implica por ejemplo que 6900 propietarios (familias, empresas o empresas-familias) sean dueñas del 49.7 % de la superficie cultivable y productiva del país, o que según el Censo Agropecuario de 2002, 936 terratenientes poseen 35.515.000 Has (casi toda la superficie en cultivo), un promedio de 38.000 has c/u. Por el contrario 137.021 agricultores poseen sólo 2.288.000 has, con un promedio de 16.7 has c/u. (2) (pag15 En 1966 poseíamos más de 600.000 productores agropecuarios, hoy sólo restan 330.000, de tal forma la oligarquía terrateniente recuperó con creces las tierras que Perón había obligado a venderles a los chacareros arrendatarios a través del 1º y 2º Plan Quinquenal.
En lugar de enfrentar a la SRA y CARBAP, denunciando la concentración y brutal extranjerización de la tierra, unidas a la destrucción de un modelo soberano de producción de alimentos y su reemplazo por un modelo factoría productor de forrajes baratos para la exportación, la Federación Agraria Argentina se une a los terratenientes y multinacionales granarias que se adueñan hoy de la renta agraria en lucha contra las retenciones. Renta con la que, conviene recordar, junto a la petrolera, el peronismo industrializó la nación entre 1945 y 1955.
Por supuesto que las retenciones son sólo una medida frente a la necesidad de articular un Plan Nacional de Desarrollo Agropecuario, que debe obligatoriamente incluir la restitución de las Juntas Nacionales de Granos y de Carnes, la nacionalización del comercio exterior en ambos rubros, políticas que permitan el acceso democrático, barato y con créditos de largo aliento a la tierra para volver a tener cientos de miles de productores, repoblar el país y reconstruir la soberanía alimentaria y las economías regionales. También deben estar acompañadas de subsidios, políticas de reforestación de la superficie devastada por la sojización, de políticas de saneamiento de áreas infectadas por millones de litros de agrotóxicos y transgénicos, y de devolución de las cientos de miles de hectáreas robadas a los pueblos originarios en las últimas décadas.
La correcta política de retenciones graduales -primera medida seria tomada contra la sojización-, se debe acompañar también de créditos y subsidios amplios para las actividades afectadas por el monocultivo sojero, tales como la lechería, la ganadería, la horticultura, la fruticultura, la forestación y demás actividades afectadas. Pero sin duda alguna -pese a los gritos exasperados del lobby monsantiano, cargilliano y terrateniente- , es una mejora neta respecto de la política seguida hasta ahora y por supuesto mucho mejor, que ‘dejar todo al sector privado’ como proponen los dueños de la tierra, desde siempre, apoyados por Macri, Carrió, López Murphy, el menemismo, el cavallismo y el delasotismo
.(
Lee todo aquí)

2 comentarios:

MONA dijo...

Hola:
muy bueno este artículo! También es excelñente el blog... Existe hoy un peligro, que creíamos que era del pasado, pero que amenaza a nuestro futuro.
Cada uno ve la realidad con el color de las lentes que lleva puestas… Entonces, los simplistas de siempre,se refugian en la más fácil de todas: echarle la culpa al Gobierno… Y los demás, nos vamos dando cuenta que el antiperonismo se “disfraza” de precursor del CAMPO…
Siiiií... como dijo Borges: "No nos une el amor sino el espanto"... y ése es el espanto de los antiperonistas, que nunca pudieron con los peronchos... por eso, hoy intentan disfrazarse (para que no los detectemos) de defensores del campo...
Saludos!!!
KalmaKampoKaminemos.blospot.com

lucia v. dijo...

Exelente articulo,estamos de acuerdo!!lucia!!!